domingo, 15 de abril de 2012

DESTINO

Mi vida son mis pasos adelante,
el fruto cosechado de la nada.
La dicha, para mí, puerta cerrada,
se abrió de par en par en un instante.

El tiempo se concentra en un segundo,
cambiando los designios de la suerte, 
pues ya no me atormenta más la muerte
ni las iniquidades de este mundo.

Me dediqué a cambiar mi vieja historia,
en ello puse toda mi esperanza,
mi gran tesoro fue tener confianza,
mi madre y su cariño en mi memoria.

Hoy miro conmovida al firmamento;
como conspira el sol, el mar, las nubes,
como me quiere el cielo y sus querubes,
como ha tornado en risa mi lamento.
Qué irónico el destino en sus deslices,
al escribir mis versos soy dichosa,
pues al cambiar mi vida tenebrosa
llegaron para mí tiempos felices.

1 comentario:

  1. Un canto al gozo de la superación, al saber sanar las heridas, a la conquista de los retos que la vida nos presenta. Porque estamos hechos de amor y conservamos su memoria, cómo tu dices, es por lo que podemos seguir escalando esas montañas, a veces tan hostiles. Conozco esos momentos gozosos cuando uno se conmueve y se siente uno con todo. Felicidades por esa dicha Emilia.

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