martes, 25 de agosto de 2015

EL CIELO, EL MAR, Y YO (soneto blanco)

(A Ima Rosa Rivas Varela. Amiga siempre)

No he de decir adiós, no he de decirlo.
De mí no escucharás adiós alguno
que cierre los portales de la espera,

o que abra los rumores del mañana.

No plantes en tu mano un hasta luego,
ni un sí, ni un no, tal vez, quizá. Tú siempre
caminas junto a mí, como mi sombra.
Por eso, nunca, nunca te despidas.

Es triste ver partir a otros confines
los botes que al poniente marcan rumbo,
llevándose en su afán lo que adoramos.


Y si a pesar de todos mis poemas,
los años, implacables, te olvidaran;
el cielo, el mar y yo, jamás lo haremos.

4 comentarios:

  1. A pesar de las asonancias, lejanas... alguno-rumbo, espera- poemas, luego-haremos, mañana- olvidarán
    El poema es una verdadera preciosidad , Emília. Me lo quedo y lo comparto, con tu permiso.

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  2. Que hermoso soneto,me gusto mucho
    el cierre bastante emotivo.
    A mi me es todavia dificil lograr sin asonancias un soneto blanco.
    Encantada de leerte, saludos.

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  3. Las asonancias no se exceden, Pero su observación es buena. el poema puede mejorarse. Saludos.

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