martes, 12 de julio de 2016

ESTUDIO POÉTICO DE LA VIOLA

El silencio dentro del estuche
llega a su fin;
salimos afuera, al escenario,
al sismo claroscuro de tu vientre,
al ruido, a la cópula intensa,
al pubis sonrojado de codicia.

Un atril nos mira, andante,
sexo sostenido,
pezones erectos,
allegro profundo que estremece 
el diapasón profundo de mi boca.

La superficie brillante
roza un acorde,
los bordes tallados
de besos y ansias
se acoplan, se agrupan,
se afinan, se rinden
al dejo ma non troppo de tu abrazo.

Sí, eso soy yo,
un despojo de suspiros
en las cuerdas
tensadas por el morbo,
por el aire
que vibra por las ganas de tenerte.

Sí, eso eres tú,
un loco frenesí de bemoles;
roma, curva creciente,
traste conmovido
por las yemas de tus dedos
y el incesante jadeo, hecho canción,
cuando me tocas.

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